¿Qué te mueve?
¿Qué te mueve?... Podría ser una pregunta muy abierta
¿Qué te mueve a bailar? ¿Qué te mueve a pintar? ¿Qué te mueve a gritar?
¿Qué nos mueve, en general, a vivir? Esa podría ser realmente una pregunta mejor.
Pero...¿Qué te mueve? Lo vuelvo a preguntar, aunque esta vez, déjame ser más específico: ¿Qué te mueve a dar tu vida por Cristo?
Y a creo que lo sabemos, tú y yo de sobra lo conocemos. Como autómatas diremos que la respuesta es el Señor.
Y te pregunto: ¿En serio?
La Escritura dice:
Reina-Valera 1960
2ª Corintios 5:14-15
14. Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron;
15. y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Por tanto ya no vivimos para nosotros mismos, o al menos en la teoría lo decimos.
Sin embargo, ¿Qué te mueve?
Cuando pienso en la cruz, algo interno se me mueve. Hay momentos especiales. Hay otros en los que nada sale. Mi corazón parece inerte al sacrificio y amor del Salvador en otras ocasiones.
Pero si te pregunto: ¿Qué te mueve?, no es por gusto.
La cruz lo representa todo. Es la Gracia, es el castigo, es la sangre, es el odio, es el Amor, es la PazCristo .
Jesús dijo: :
Reina-Valera 1960
Lucas 9:23
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
Eso significa que cada día a nosotros mismos debemos morir. Ver al Salvador hacerlo en la cruz debería llevarnos a hacerlo.Pero, realmente nunca lo vimos hacerlo con nuestros propios ojos.
Muchos aún siendo creyentes, creemos y vivimos sólo lo que vemos.
Y si eres de esos, te dejo un consejo.
Mira a tu alrededor. Hay millones de creyentes en Cristo. Absolutamente ninguno jamás le vió, pero por fe también han creído lo que Él ha hecho.
Y su fe los mueve, su amor los mueve, Cristo mismo los mueve.
Observa a tus hermanos. A los que como dice Hebreos 13:13, salen del campamento a llevar el vituperio de Cristo.
Arriésgate. Deja que su ejemplo te mueva. Sé que si Cristo no es razón suficiente para moverte a vivir y sacrificarte por Él, nada más lo hará. Pero encuentro en hombres y mujeres piadosos que han dejado y dado todo por Cristo, un ejemplo que claras veces me ha llevado, o más bien, Dios ha usado para ponerme en movimiento en pos de su Reino.
Observa arriba, abajo, al lado y al costado. Hay otros millones que como tú buscan moverse en pos de Cristo.
¿Ya los viste? ¿Ya se tienen? ¿Ya lo tienen a Él? ¿Ya son iglesia?
¿Entonces qué más?
Vamos, es simple.
Tienes a Cristo y a su Iglesia. La respuesta ya la tienes. Simplemente:¡A moverse!
¡A servir a Cristo y morir por Cristo!


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