Persecución a cristianos:Made in China
Probablemente la mayoría de artículos en tu hogar (ropas, zapatos, electrodomésticos,etc) lleven la firma:Made in China.Y sí,es posible que conozcas al Gigante Asiático como la potencia emergente en el mundo,conozcas de su influencia en el ámbito geopolítico mundial;de sus fideos y sopas, de sus monumentos:su muralla,la Ciudad Prohibida, los soldados de terracota,y por supuesto,de esa etiqueta que versa:Made in China.
Pero lo que quizá no conoces es el martirio vivido día a día por millones de personas, personas como tú y como yo, sufriendo a manos del gobierno chino por el simple hecho de confesar y vivir para un nombre: Jesús.Wang Yi
Uno de estos ciudadanos comunes entre el mar de millones que habitan este país (más de mil 300 millones) y que sufre en carne propia las políticas opresivas del Estado chino es Wang Yi, fundador y pastor de la iglesia“Lluvia Temprana" en Chengdu, condenado a 9 años de prisión por denunciar la persecución a la iglesia en su país y el control que busca ejercer el gobierno sobre todas las religiones establecidas en la nación, principalmente sobre el cristianismo.
Lamentablemente el ejemplo de Wang no es el primero y probablemente tampoco será el último.Otros creyentes han sido arrestados en el pasado, mientras algunos son intimidados por las autoridades debido a que éstos deciden vivir abiertamente su fe y repartir tratados evangélicos en la calle.
Si bien la Constitución china acopia la libertad religiosa,al igual que el artículo número 18 de la Carta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos,la realidad en el día a día es totalmente contraria.Como dirían algunos:“el papel aguanta lo que le pongas".
Según la Organización No Gubernamental (ONG) Puertas Abiertas,China se ubicó al cerrar el 2021 en el puesto 17 a nivel mundial en la lista de países perseguidores de cristianos.
Esto supone un aumento en los valores de persecución con respecto al año 2020,cuando la nación ocupó el lugar 23.Si bien la población cristiana constituye sólo el 6.8% del total, estamos hablando de 97.6 millones de personas,las cuales según predicciones basadas en indicadores de distinta índole como el crecimiento por año, podrían ascender a 300 millones para el año 2030.
Desde la Revolución Cultural,liderada por Mao Tse Tung, donde murieron miles de creyentes,no se había recrudecido a tal punto las medidas contra los cristianos.La prohibición a las congregaciones de realizar actividades en espacios exteriores al templo.El cierre de salas virtuales utilizadas para los servicios religiosos durante la Covid-19.La cancelación de cuentas a cristianos en redes sociales, tales como We Chat.La destrucción de iglesias sin previo aviso o sin justificación contundente.La prohibición a menores de 18 años a participar en las actividades de la iglesia y la obligatoriedad de los predicadores aprobados por la Administración Nacional de Asuntos Religiosos a enviar sus sermones a los funcionarios del Estado para ser revisados y aprobados,o no,son sólo algunas de las férreas medidas contra el cristianismo que el Gobierno chino aplica con la justificación de“defender la identidad cultural del país",aun cuando esto signifique aplastar y silenciar los derechos de millones de sus ciudadanos.
Numerosas ONG en el mundo han levantado su voz contra tal barbarie, sufrida finalmente por los cristianos y otras minorías religiosas en el Gigante Asiático.
Ante el silencio obtenido por parte de algunos actores políticos en el mundo, así como por los medios comunicacionales, que temen la reacción de Pekín,el Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica y la Unión Europea emprenden acciones para condenar las violaciones a la libertad religiosa y de conciencia en China.
Es hora de conocer, reflexionar y accionar, independientemente de tu posición (creyente o no) en esta batalla por la vida y la libertad, sabiendo que la próxima vez que observes la etiqueta:Made in China en cualquier objeto, habrán personas sufriendo la parte oscura del famoso sello.



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