¿Iglesia progresista?

 

La exhibición: “Dios es trans: un viaje espiritual queer", llevada a cabo por el estudiante Adah Unachukwu, de la universidad de Fordham en Estados Unidos, dentro de la iglesia San Pablo Apóstol de la ciudad de Nueva York, solo confirma una terrible tendencia dentro de algunas llamadas “iglesias".

El globalismo soñado por varios de los países gobernados por líderes izquierdistas, en pos de lograr su nuevo orden mundial, utiliza una sutil ideología como bandera: el progresismo.

Ante la ideología caen rendidos sectores de la sociedad, pero hay uno que resalta por los valores que tradicionalmente ha defendido y que ahora parece no hacerlo más. Ante el progresismo se encuentra la iglesia, pero es una “iglesia"que ha olvidado los principios sobre la cual está fundada.


¿Será que ahora tenemos una iglesia progresista? ¿Qué está pasando con los creyentes del siglo XXI?

Sucesos como el ocurrido en la iglesia San Pablo Apóstol de Nueva York no son aislados. Ante la avalancha de presión pública sobre el cristianismo que “detiene" el avance de la humanidad a un mundo mejor, lleno de libertad y diversidad, se suma una parte del mundo “cristiano" occidental.

Estos “creyentes" aúnan esfuerzos para redefinir la fe cristiana. Suelen negar a la Biblia como la Palabra de Dios, así como la autoridad suprema del Señor y fundamentos claves de la fe, como la salvación solo por medio de Jesucristo.

La finalidad del progresismo es acabar con el cristianismo y lo que él representa. Apoyar el aborto y aceptar la unión legal de personas del mismo sexo también se encuentran entre las acciones del “nuevo cristianismo del siglo XXI ". Un cristianismo basado en las declaraciones de la cultura contemporánea y el marxismo, en vez de en las palabras de Jesucristo que no pasan de moda (Mateo 5:18).

Según Alisa Childers, autora del libro:¿Otro Evangelio?, este es un camino muy resbaladizo para quienes no tienen un conocimiento y fundamento firme en la Palabra de Dios. Presentan a un Dios, a un Jesús diferente, uno que no puede ni tiene de que salvarte.

La Biblia expone a Satanás como un león rugiente, buscando a quien devorar(1Pedro 5:8), y ciertamente ha devorado a muchos que aún mantienen la etiqueta de “cristianos", aunque buscan cambiar y rechazan las bases del cristianismo histórico.

Ser cristiano implica andar como Jesús anduvo (1 Juan 2:6), incluso en un mundo que cada vez quiere saber menos de Dios y odia el mensaje de arrepentimiento, pues se siente seriamente ofendido ante la exposición de su pecado y maldad.

Pero la solución no se encuentra en diluir el Evangelio dentro del mar progresista, sino en la predicación fiel y firme de la Palabra de Dios, que durante más de dos mil años ha permanecido inconmovible ante los ataques de Satanás y de un mundo que aborrece a la verdadera Iglesia.

Estudiar la Palabra diariamente, tal como lo hacían los bereanos (Hechos 17:11) librará a muchos de caer en la tentación de convertirse en iglesias progresistas y librarse así del costo de permanecer firmes al Dios que los amó al punto de dar su vida en la cruz.

Así que...¿De qué lado estás? ¿Progresismo o Cristianismo?¿Otro Evangelio?

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